El primer Globe abrió en 1599
El Globe original abrió en 1599, construido por los Lord Chamberlain's Men, la compañía para la que William Shakespeare escribía y de la que era copropietario. Allí, obras como Julius Caesar llegaban rápido y con ruido a un público enorme, y por eso la reconstrucción moderna todavía se siente más enérgica que solemne. Desde el principio, esto fue cultura popular, no un santuario.
Un incendio cambió la historia en 1613
En 1613, un cañón de utilería mal disparado durante Henry VIII prendió fuego al techo de paja y destruyó el primer teatro. En menos de un año se levantó un segundo Globe, pero esa versión terminó cerrando en 1642, cuando el Parlamento clausuró los teatros. Esa ruptura importa, porque lo que ves ahora no es un superviviente. Es un regreso.
Sam Wanamaker se negó a dejarlo en una placa
Cuando Sam Wanamaker llegó a Londres en 1949, solo encontró una placa cerca del sitio histórico. Empezó a hacer campaña en 1970, fundó el Shakespeare Globe Trust en 1971 y, aunque murió en 1993, el Globe Theatre reconstruido abrió en 1997. Esa larga lucha explica por qué el lugar se siente conquistado a pulso, no restaurado sin más.
El Playhouse completó la idea en 2014
El recinto ganó otra capa cuando el Sam Wanamaker Playhouse, iluminado por velas, abrió en 2014. A diferencia del Globe Theatre al aire libre, se inspira en los teatros interiores que la compañía de Shakespeare usaba desde 1609, así que una sola dirección en Bankside te permite sentir dos caras muy distintas de la cultura teatral de la primera Edad Moderna.