Dentro, el monumento está a unos
10°C, y el cambio desde las calles soleadas de
Roma puede ser brusco. Un buen calzado y una capa ligera sirven más que un look urbano impecable, sobre todo si después sigues hacia la arqueología irregular alrededor de
Foro Romano. Resuelve primero la comodidad básica, para que tu atención se quede en las salas pintadas.