Un museo parisino nacido de la prensa desde 1882
El Musée Grévin empezó con una idea mediática. Arthur Meyer, fundador de Le Gaulois, quería que los lectores pusieran rostro a las personas de los titulares, y Alfred Grévin dio al proyecto su identidad artística. Ese origen sigue dando forma al recorrido: fama actual, historia francesa y teatro visual conviven en Boulevard Montmartre.
El espectáculo del Palais des Mirages
El Palais des Mirages es la sala en la que conviene bajar el ritmo. Vinculado a la Exposición de París de 1900 y después instalado en el Grévin, convierte espejos, luz y música en un caleidoscopio gigante. Para parejas y primeras visitas, es el momento que hace sentir el museo como algo más que una parada para fotos con celebridades.
Mundos de celebridades para grupos mixtos
El recorrido funciona bien cuando tu grupo tiene gustos distintos. Una persona puede ir directa a las estrellas de cine, otra a figuras del deporte y otra a la historia francesa o personajes de ficción. Con más de 250 personalidades, el Musée Grévin da a todos un momento de reconocimiento antes de que baje la atención.
El trabajo en cera detrás del selfie
Las figuras están hechas para mirarlas de cerca, no para tocarlas. Una figura moderna de Grévin puede implicar varias reuniones con la celebridad, unos 250.000 cabellos naturales, 22 litros de pintura y 34 kg de cera. Ese detalle es una buena pausa para visitantes que repiten: a menudo, el mejor recuerdo es notar la artesanía antes de hacer la foto.