El Singapore Flyer se considera seguro, y los fallos técnicos del pasado que provocaron cierres temporales fueron incidentes aislados que no supusieron riesgo para pasajeros ni personal. Las puertas de las cápsulas solo pueden abrirse desde el exterior, así que una vez iniciada la vuelta nadie puede abrirlas hasta que vuelvas a tierra con seguridad. Por motivos de seguridad, hay controles de estilo aeroportuario antes de entrar al Flyer, y las cápsulas también tienen cámaras de seguridad y altavoces por si el personal necesita comunicarse con los pasajeros. Dicho esto, si tienes miedo a las alturas, quizá prefieras saltarte esta atracción, porque una vez arriba no se puede bajar hasta que termine la vuelta.
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