Empieza en la Welcome Gallery
El ascenso empieza antes del ascensor. En la Welcome Gallery, puntos fotográficos, un modelo de 3 m del complejo y un breve cortometraje multisensorial convierten el Rockefeller Center de una dirección en una historia. Luego el ascensor tarda unos 43 segundos en llegar al piso 67, exactamente esa eficiencia neoyorquina que los visitantes esperan en secreto.
Lee el skyline desde la azotea
Desde la azotea superior, Manhattan se vuelve más fácil de leer: Central Park se extiende hacia el norte, el Empire State Building se levanta al sur, y los puentes y ríos ayudan a situar la ciudad alrededor. Por eso muchos fotógrafos prefieren Top of the Rock: tienes la torre más famosa dentro de la foto en vez de estar de pie sobre ella.
The Beam y la fotografía de 1932
The Beam convierte la famosa imagen Lunch Atop a Skyscraper en una emoción controlada para visitantes. La experiencia se eleva unos 3,7 m sobre la terraza y gira 180 grados, así que recreas de forma juguetona la pose de los obreros sin el peligro real. Es teatral, un poco descarada y muy Rockefeller Center.
Skylift sobre el piso 70
Skylift es la opción más nueva y dramática: una plataforma de vidrio giratoria al aire libre que sube 9 m sobre el piso 70 durante un breve momento de skyline de cinco minutos. Elígela si quieres la emoción de estar un poco por encima de una azotea ya altísima, con una foto final preparada en el punto máximo.
Del RCA Building al icono moderno
La historia empieza con el contrato de arrendamiento de terrenos de John D. Rockefeller Jr. en 1928, gana velocidad cuando la construcción comienza en 30 Rockefeller Plaza en 1932 y se abre al público con el mirador del RCA Building en 1933. Tras cerrar en 1986, el mirador reabrió como Top of the Rock en 2005. Esa larga pausa da peso extra a la visita actual: la vista se siente recuperada, no simplemente instalada.