De plaza de mercado a concurso de diseño
Este rincón de Sevilla ya acogía un mercado de abastos en 1832, y el antiguo mercado desapareció en 1973, dejando a Plaza de la Encarnación con un largo vacío de identidad. En 2004, la ciudad convocó un concurso internacional para rehacer la plaza, y el concepto de parasol de Jürgen Mayer ganó porque prometía sombra, vida pública y un nuevo hito en el skyline.
Por qué importaba la ingeniería
Las obras comenzaron en 2006, y el proyecto tuvo que resolver un problema que Sevilla nunca había visto realmente: una cubierta de madera de unos 150 m por 70 m, de unos 28,5 m de altura, extendida sobre una plaza central. El resultado se convirtió en la mayor estructura de madera del mundo, construida con unos 3.500 m³ de pino finlandés microlaminado, una de las razones por las que el lugar todavía se siente audaz hoy.
Cómo Metropol Parasol se convirtió en Las Setas
El mercado reabrió en diciembre de 2010, la plaza y el Antiquarium llegaron unos meses después, y las pasarelas completas con el mirador se inauguraron el 6 de mayo de 2011. En el habla diaria, la gente local dejó pronto a un lado el nombre oficial Metropol Parasol y mantuvo el apodo más cercano, Las Setas. Ese cambio de nombre local dice mucho: el proyecto dejó de ser un debate y pasó a formar parte de la ciudad.