El Antiquarium marca la escala
El Antiquarium es la sala que te pide bajar el ritmo. Con 66 m, se extiende como una avenida pintada, con bustos clásicos, vistas de ciudades bávaras y un techo tan denso que puede detener una conversación. Si solo recuerdas un interior de la primera hora, probablemente será este.
El Tesoro cambia el ritmo
El Tesoro te lleva de las grandes salas a mirar de cerca. Coronas, relicarios, esmaltes, cristal y joyas dinásticas recompensan un paso más lento, así que no lo trates como un añadido rápido después de los apartamentos de Estado. Es el palacio en miniatura, comprimido en vitrinas brillantes.
El Cuvilliés-Theater aporta el drama
El Cuvilliés-Theater es más pequeño que los salones del palacio, pero tiene más fuerza teatral. Sus niveles rococó rojos y dorados sobrevivieron gracias al desmontaje durante la guerra y al reensamblaje posterior, y la sala todavía parece esperar una señal de entrada. Si te gustan los espacios escénicos, organiza la entrada alrededor de él.
Los patios hacen respirar el complejo
Los patios y el Hofgarten son más que pausas bonitas. Muestran cómo el palacio creció desde la antigua Neuveste y cómo la vida de corte necesitaba ceremonia, paso, aire de jardín y espectáculo controlado. Úsalos entre secciones interiores, sobre todo si visitas con niños o después de un tramo largo en el Tesoro.